Vida personal:
Según criterios políticos y dinásticos, Francisco de Asís fue obligado a contraer
matrimonio con su prima hermana la joven reina
Isabel II. Eran primos carnales porque sus padres, el infante
Francisco de Paula de Borbón y el rey
Fernando VII, eran hermanos. La elección de Francisco de Asís como esposo de Isabel II se produjo tras desecharse otras candidaturas; el esposo de la reina debía ostentar rango aristocrático pero no opciones de heredar otro trono europeo. También la reina se oponía a tal enlace, pues a pesar de su juventud ya era consciente de la
homosexualidad de su primo. En cualquier caso, a creer a Pabón en su biografía de Narváez, el Rey consorte era padre de varios hijos ilegítimos y tenía varias amantes conocidas.
El matrimonio se celebró el
10 de octubre de
1846 en el Salón del Trono del
Palacio Real de Madrid, conjuntamente con el matrimonio de la
infanta Luisa Fernanda (hermana de Isabel) con
Antonio de Orleans – duque de Montpensier –. El mismo día recibió los títulos honoríficos de rey y majestad, además del grado de capitán general de los ejércitos.
Puede que la consanguinidad de los padres y abuelos influyera en las muertes prematuras de varios de los infantes, aunque la paternidad de estos hijos sea discutida, y hoy en día no se sepa a ciencia cierta quién era el padre biológico de cada uno de ellos.
Gran problema es en la Corte
averiguar si el Consorte
cuando acude al escusado
mea de pie o mea sentado.[1
Es madre, y de sus hijos se murmura;
es vieja y con enredos se entretiene;
es rica, y nadie sabe lo que tiene;
es enferma de amor, y pide cura.
Aunque pocos le han visto la figura,
dicen que con su espíritu se aviene,
y tímido o viril, según conviene,
el eco de su voz vibra en la altura.
Pilláronla una vez en un renuncio,
y aun puedes ver impreso en los diarios
de su historia fatal el claro anuncio.
Vive en la corte, haciendo calendarios,
y en la plaza del Rey o en la del Nuncio
admite flete a precios ordinarios.